El nombre de la Rosa: El libro por excelencia de Umberto Eco

El nombre de la rosa de umberto eco

El nombre de la rosa es la primera novela escrita por el italiano Umberto Eco y publicada en 1980. Aclamada por la cr√≠tica (y con raz√≥n), la novela cuenta la historia del monje Adso de Melk que acompa√Īa a su maestro Guilherme de Baskerville en la resoluci√≥n de un misterio.

Resumen de la novela El nombre de la rosa

Umberto Eco retrata la historia de un monje de la orden franciscana, Guilherme de Baskervilley su discípulo, Adso de Melk. Ambos viajan a un monasterio benedictino cuando Guillermo es llamado para investigar la misteriosa muerte de uno de los monjes de allí, Adelmo de Otranto.

Sin embargo, Guillermo y Adolfo descubren que la muerte de Adelmo es sólo el comienzo de una secuencia de asesinatos que tendrán lugar en el monasterio: más específicamente, siete muertes que ocurren en siete días consecutivos

A medida que la trama se desarrolla, William descubrirá que una causa misteriosa vincula la muerte de todos los monjes y tratará de resolver el misterio con la ayuda de otros individuos locales y su discípulo Adso

Opinión y trama de El nombre de la Rosa de Umberto Eco

Pero la novela va mucho más allá de una simple narración. El Nombre de la Rosa es el retrato de una época de descubrimientos, contradicciones, desastres y revoluciones: el siglo XIV.

Con un lenguaje relativamente difícil y lleno de referencias históricas, la novela presenta una serie de diálogos con temas propios de los miembros de la Iglesia y de las discusiones que impregnaron la época.

El principal tema histórico discutido a lo largo de la trama son las diversas divisiones que ocurren dentro de la Iglesia Católica a lo largo de ese siglo y que finalmente culminarán en el Cisma de Occidente, o Gran Cisma, como también se ha conocido.

El Papa Juan XXII, conocido como ¬ęel Papa hereje¬Ľ, suscita una serie de discusiones en torno a los dogmas de la Iglesia cuando se instala en Avi√Ī√≥n y comienza a predicar que Cristo no era pobre, como cre√≠an los franciscanos, sino que pose√≠a propiedades.

Los monjes, algunos partidarios del Papa, pero la mayoría en su contra, mantienen grandes discusiones sobre las diferentes órdenes y las diferentes interpretaciones de la Sagrada Escritura.

Guilherme de Baskerville, heredero de una tradición intelectual iniciada por Roger Bacon, discute varias ideas sobre la naturaleza de Cristo, las herejías, las formas platónicas y lo universal con los demás miembros del monasterio.

Ricos debates tienen lugar en torno a temas como la ortodoxia, la teolog√≠a y las herej√≠as. Este √ļltimo tema es trabajado magistralmente por Eco, que expone a lo largo de la narraci√≥n algunas de sus manifestaciones en sus personajes, como el bogomilismo en Salvatore y la herej√≠a de Fra Dolcino en Remigio

Además del carácter herético, las diferentes formas de conocimiento teológico también son retratadas por Umberto Eco. Guilherme representa el conocimiento empírico: a partir de la colección de hechos individuales hace una inducción de una teoría probable.

No cree en una verdad, sino en una alternativa que se aleje lo menos posible del error. El abad del monasterio, Abbone, a su vez, representa, de manera caricaturesca, una opinión de que llegamos a conocer a Dios por sus efectos, por la abstracción de lo sensible.

La alabanza de las riquezas y el tesoro del monasterio como una forma de alabar a Dios es construida por el autor de manera irónica

Jorge de Burgos, que ser√° muy importante para el desarrollo de la trama, es la encarnaci√≥n del fanatismo cat√≥lico espa√Īol.

No está cegado por mera casualidad: ingeniosamente, Umberto Eco describe al monje como deficiente visual para simbolizar la ceguera religiosa, la ceguera mística, el que ve sólo lo que le interesa.

El monje tiene una opinión tradicionalista de los dogmas católicos, oponiéndose a la filosofía aristotélica y a todos sus seguidores

Los cambios dentro de la Iglesia como institución también se producen debido a otro acontecimiento histórico dentro del mismo contexto: el renacimiento comercial y urbano.

Algunos monjes se lamentan del auge de las ciudades y de los comerciantes porque han contribuido al deterioro de las costumbres cat√≥licas: el lat√≠n empieza a perder terreno frente al lenguaje vulgar, surgen nacionalismos entre los pueblos y la gran circulaci√≥n del dinero genera diversas herej√≠as que buscan dar un sentido cat√≥lico a la b√ļsqueda del lucro (usura).

Finalmente, el libro est√° lleno de significados que, como se dijo antes, van mucho m√°s all√° de la simple narraci√≥n. El joven Adso, que a√Īos despu√©s ser√° el narrador de la trama, representa la ingenuidad de quien acaba de insertarse en los debates y la vida teol√≥gica.

Guilherme, que resolverá el misterio, es un hombre muy adelantado a su tiempo y que sería, en opinión de algunos estudiosos, la inserción del propio Umberto Eco como personaje.

La Inquisición también es presentada por el autor a lo largo de la trama, con el inquisidor Bernardo Gui. Eco busca explicar su funcionamiento, a través de William, y cómo los inquisidores buscaron crear una verdad e inducir a los supuestos herejes a decir lo que querían oír.

Incluso la elección de la biblioteca como el lugar donde el misterio se resuelve finalmente no es al azar.

Descrita por William como la mayor colección de libros de la cristiandad, es insertada con talento por Eco en la narración, representando una serie de alegorías y conteniendo una serie de significados que serán resueltos gradualmente por William y Adso a lo largo de la novela

Para concluir, uno no puede dejar de notar el talento del escritor cuando se inserta en la mente y el cuerpo de Adso.

Las páginas en las que Eco describe sus sentimientos y reflexiones más profundas son, en mi opinión, las más impresionantes de toda la novela.

Reflexiones sobre El nombre de la rosa

Me falta el talento para reflexionar sobre el final de la novela desde el punto de vista literario y académico, pero puedo decir con absoluta certeza que es una de las más bellas y mejor construidas que he leído en mi corta vida como lector habitual.

Desde la elecci√≥n de las palabras hasta el final que Eco da a sus personajes, incluyendo a los dos protagonistas y su puesta en escena son de un talento excepcional que no podemos encontrar en ning√ļn escritor

El nombre de la Rosa es una novela que agrada a quienes buscan su aspecto literario, su aspecto histórico, su aspecto religioso o un simple pasatiempo.

Su autor ha sido capaz de construir, al mismo tiempo, un best-seller y una reflexión sobre la condición humana. Sin duda, la novela puede ser incluida en la lista de clásicos que deben ser leídos por todos.

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