El arte de amar de Erich Fromm

Amar o tener sexo o tener relaciones sentimentales… son caras de una misma moneda que lleva con la Humanidad desde tiempos inmemoriales. ¿Por qué? Porque ponerse filosófico y practicar eso del estoicismo —que básicamente consiste en no involucrarse con nadie— es muy difícil, así que nos acercamos a los demás y eso es lo que pasa. Que tenemos sexo, que amamos, que sufrimos por lo que perdemos.

El tema es tan antiguo que ya en el siglo II aC el famoso poeta Ovidio escribió la obra Ars Amatoria o Ars Amandi, lo que en castellano sería “El arte de amar”. ¿De qué va, el libro? Pues es una pieza curiosa porque va un poco contra la moral de la época y habla sin tapujos sobre seducir ser seducido, sobre dónde encontrar el amor

Sea dicho que los romanos no eran ningunos estrechos en lo que a sexo se refiere.  Suyas eran las bacanales en honor al dios del vino (Baco) y el verbo fornicar nació de una práctica romana: las prostitutas de la época (las putas madrid que encontramos en 2015 en la capital, por ejemplo en locales como escorts madrid cleopatra o en zonas del tipo chalet relax madrid…). En la época las prostitutas se apostaban en el Coliseo, en los arcos exteriores (llamados fornix) esperando a que los espectáculos llegaran al intermedio y los senadores y otros hombres quisieran pasar un buen rato con ellas.

El sexo era algo bastante público pero aún así el emperador en el momento en que Ars Amatoria se publicó (Augusto) no lo acogió con mucho entusiasmo.

Así que los contenidos de este libro tuvieron que matizarse con una obra posterior en la que el mismo Ovidio, bajo las cubiertas del Remedia amoris o Remedios de amor hablaba sobre cómo protegerse de las pasiones desafortunadas o perniciosas.

Desde antiguo, pues, el sexo y el amor vienen dando vueltas y los juicios morales han estado polarizados. Hay mentes más abiertas, otras más cerradas, y lo mismo que se juzgó mal el libro Ars Amatoria en su momento sigue habiendo cierta doble moral acerca de las putas Madrid o lo bueno/malo de irse a relajar a un local como Escorts Madrid Cleopatra. Pero dos cosas: lo que se dice en público y lo que se hace en privado difieren tan a menudo como antigua es la sociedad y, por otra parte, cada uno es libre de sus actos y nosotros decidimos qué queremos hacer y qué no. El sexo es una más de esas cosas sobre las que nos tenemos que posicionar pero no cabe duda de que nos trae muchos ratos de placer, placer intenso.

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