Libros

Ejemplos de literatura gastronómica

Es posible que estas Navidades te toque regalarle a un amante de la cocina, como un crítico gourmet, un cocinillas, un cocinero profesional o un nutricionista online un regalo de Navidad. Programas de televisión como Master Chef, Top Chef y derivados de éstos han puesto de moda este tipo de profesiones, así que cada vez podemos encontrar en nuestro entorno a más profesionales de la cocina.

Así pues, se nos ha ocurrido que podrías optar por un regalo original, como un libro del género de literatura gastronómica. ¿Conoces alguno? Aquí te decimos unos cuantos:

El último banquete

Autor: Jonathan Grimwold

La obra narra la historia de Jean-Marie Charles d’Aumout, soldado, huérfano, diplomático, espía y amante. En este libro, el personaje principal cuenta su vida y cómo conoció el mundo a través de sus sorprendentes e innumerables sabores.

La cocinera

Autora: Coia Valls

Cuenta la historia de la joven Constança Clavé, de 16 años, que abandona la ciudad de Lima para aventurarse en un largo viaje hasta Barcelona, donde espera reunirse con sus abuelos. En su memoria, guarda numerosos paisajes y gustos, y la única herencia con la que viaja es el cuaderno de recetas de quien fue su primer maestro en la corte peruana, el chef Antoine Champel.

La cocinera de Himmler

Autor: Franz-Olivier Giesbert

Trata de una cocinera que sobrevive al genocidio armenio y que es capaz de guisar para Himmler a la vez que se enfrenta a la Revolución cultural de Mao. La protagonista es ilustrada por propio el autor como una auténtica heroína a quien admira y respeta.

El amor es un bocado de nata

Autoras: Elisabetta Flumeri y Gabriella Giacometti

La historia gira en torno a un restaurante con encanto situado en la campiña toscana y regentado por una mujer que siente auténtica pasión por la cocina. Y no se espera que esto la pueda llevar, muy pronto, a enamorarse.

Tardes de chocolate en el Ritz

Autora: Reyes Calderón

Marta y Reyes se conocieron en la recepción de la embajada y, por sus innegables diferencias, no habrían apostado por terminar siendo amigas hasta el punto de encontrarse un día cada mes para contarse sus vidas y sus líos amorosos. Entre tazas de chocolate caliente, té y pasteles, forjarán una amistad inesperada.

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