Consejos

Cómo limpiar tus libros

Sí, sí, éste es un post inusual en este blog pero seguro que os puede sacar de más de un apuro. Porque a todos/as nos ha pasado. Tenemos libros que adoramos y los guardamos como oro en paño pero… pasa, aunque no queramos pasa, que se manchan.

¿Cómo limpiar esos libros? Pues seguro que si tienes contratados servicios profesionales de limpieza a domicilio como clintu.es pueden darte buenos connsejos. Mientras tanto aquí van unos truquillos para diferentes tipos de suciedad.

 

Devolviendo el lustre a cada parte del libro

Cubierta

Cuando la cubierta de tus libros dice que es mejor que no los tengas expuestos en tu librería, lo mejor que puedes hacer es coger una toallita de papel húmeda y ponerla sobre la cubierta. Luego pon encima un trapo suave y déjalo cubierto un rato. Cuando lo retires… voilà! Cubierta limpia. Y si la cubierta de tu libro es de cuero, primero quita el polvo y las manchas con un trapo algo húmedo y luego aplica un poco de cera para cuero. Usa poca cantidad y extiéndela bien. Y deja que seque. Y si la cubierta es satinada, es hora de usar limpiacristales. Pulverízalo sobre un trapo y luego pásalo sobre la cubierta, no lo apliques nunca directamente.

 

Entre las páginas

La suciedad y las pequeñas manchas por el paso del tiempo suelen acumularse entre las páginas. Lo más práctico (aunque extraño) es que pases una rebanada de pan fresco entre la páginas. Ésta es una solución ideal para libros antiguos. Otra vía es usar el aspirador con un accesorio especial para quitar el polvo: ve página a página y siempre aspirando hacia el exterior. Si el libro es especialmente delicado, pon una tela fina entre el aspirador y el libro.

 

Manchas de grasa

Pueden estar en cualquier sitio y realmente son complicadas de ver y también de limpiar. Aunque hay algunos trucos. Truco #1: usa un borrador de vinilo blanco. Truco #2: pon una toalla de papel entre las páginas manchadas y cierra el libro; déjalo unos días para que pueda absorber la grasa.

 

Quitar el olor a humedad

Sí, parece inevitable que cuando los libros acumulan años también aumulen olores etraaños… Pero en realidad hay formas de evitarlo: en esencia se trata de que los alejes de la humedad, así que si hay una zona sombría o húmeda en tu casa, mejor pon tus libros en otra parte más seca y aireada. Pero si ya ha pasado y tus libros desprenden ese olor a humedad la solución está en un saco de arena de gato. Viértela entre las páginas del libro y deja que actúe, metiendo el libro en una bolsa de papel por unos diez días. Luego sácalo, retira el polvo y verás como el resultado es muy positivo.

Con estos consejos esperamos que ese ejemplar que tanto quieres de Cien años de soledad te acompañe durante mucho tiempo sin acusar el desgaste de los viajes a Macondo. Y no dudes en dejarnos tus comentarios cuando pruebes alguno de estos trucos. ¡Felices lecturas!

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