JUSTO ALEJO. TEXTOS
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ESTACIÓN DE MADRID
(Desde este palo, en Poesía, II, 150-151)

Ausente del amigo
entre voces ajenas
-estación de Madrid-
vino a morir
el hombre.

Se apaga el candil, madre.

Estación de Madrid,
Están muriendo a un hombre…

La sirena de la ambulancia
sonó
indefinidamente…

A punto de estar muerto.
Degollado
pasó entre los opacos altavoces que anunciaban

salidas,
llegadas,
vías,
salidas,
andenes,
horas,
de los trenes
que salían o llegaban…

Unas cuantas maletas en el suelo.
Tanta gente desconocida.
Y me volví a mirarte
como un animal que quisiera dejar ahora de estar profundamente atado.
Otro animal cansado,
volviste tu mirada,
y la fuimos volviendo todos
mientras siguió la voz acuchillada de la ambulancia
sonando
indefinidamente…

Son momentos en que uno, si tuviera, quiere volver a casa.

En la estación. Madrid, y marzo.

Sucios de cuerpo y alma.


son -ECO (enésimo)
(Son netos, en Poesía, II, 491)

Del verso de Guillén YA tengo pruebas
y su CLARA MORADA cenital,
a veces tan lo mismo es, tan igual,
que me abismo en lo abierto de sus cuevas

palmarias. Todo veo: envés, invás-
ión de la realidad real-real.
Evasiónes quizá para Aquel Mal
que roe cuanto todo leva levas…

¿Vas leve como ave a donde vas?
¿O acaso vienes? ¿Ves? Yo quedO ciegO
de mirar al rigor de tu compás.

Esculturas y oradas NUESTRO EGO
dando A LA RES EXTENSA más y más
ALAS para perdernos por el pliEGO…


NOT-a-biográfica. A MODO DE EPÍLOGO
(Separata de lo mismo, en Poesía, II, 393)

Justo ALEJO ANTOFAGASTA, ALEJO LAUREL, ALEJO MONUMENTA o
bien ALEJO TRANSILVANIA, que para el caso TODO ES UNO Y LO MISMO,
nació y murió (por ANTONOMASIA) en esta Hora de Nuestra Vida abierta al
hierro y al error; e la erradicación y la errata; al Violante Imperativo de las Ca-
tegorías de la Cantidad;
                              no al cántico ni al cantORAL
      Adoleció de yerbas, lunas, vientos, lluvias y favorables fraternas -almas-
mundo. (¡Casi nada!)
                              Bruno.
      Nombrados Alejo Casi Pena; Alejo Apodo, Escabeche, Alejadría y Otros
no menos SONADOS, tuvo el mejor anhelO e intención de publicar en ZA-
MORA, PALENCIA, ÁVILA, SEGOVIA, HUESCA, TERUEL, ORENSE, PONFE-
RRADA y Otras Dos (CÁCERES Y BADAJOZ) sus PROsas y verS.O.S.; sus PROS
y CONTRAS. En ralos, efímeros y frágiles papeles tránsidos de eteridad e ínti-
mos alcoholes:
                            ¿BEAUdelairiana ebriEDAD?
                              BLANCO SPIRITUALS

      O… Mas…
      Helo aquí depositado en el SONETO con mínima (mímica) acrobacia; imi-
tando a los «klas -y-kos» y sus itálicos modos. Es decir reducido a un «LO-
CUACIDAD PLENA DE VIENTO», como mentó en su día BERNARDO DE
CLARAVAL. Callo. ¿He dicho?
      La próxima obra se anuncia bajo el título menor de «ministerio del aire»
y, como su nombre indica, será algo leve, leve: casi ave.
                                                                        Marzo. Adios.

Justo Alejo


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